Curas no, gracias
…Ni imanes, ni rabinos, ni monjes budistas, ni sadus, ni nada que huela a incienso de botafumeiro (que maera que no veas) a manipulación, a enriquecimiento, a miedo, a hipocresía, a represión…
Que cada uno sea libre de decidir sobre su propia muerte, como decide sobre su vida.
Y los religiosos que se vayan a hacer ejercicios espirituales y a rezar, si quieren, que para eso están. Que dejen de meticonear, de una santa vez, en la vida de los demás y se metan en sus sucios asuntos.


