Haciendo el guiri
Siempre es agradable darse una vueltilla y cambiar de aires. Más agradable aún hacerlo acompañada de viejos amigos, que hace años que no vemos.

Teníamos poco tiempo para hacer turismo, pero una casi centenaria (99 años, 11 meses y 10 días) me aconsejó fuertemente no perdernos las vistas de la ciudad desde este impresionante templo. Desoyendo a los foraneos (con fama de exagerados en todo el pais) subimos dando un agradable paseo.
Acostumbrada a los tétricos templos cristianos, me sorprendió gratamente lo colorista de esta famosa basílica.
Sobre las vistas, sólo puedo decir dos palabras: Im presionantes.
Lo que no me espreraba era ver, justo enfrente de mi, el castillo de If tan cerca de la costa. Siempre pensé que Edmond Dantés se evadió desde bastante más frías y lejanas aguas.
Ya me avisaron de que la noche era calentita y no en cuanto a temperatura se refiere, con la tramuntana que soplaba. Como somos dos cabezotas y las bombillas de los garitos nos recordaban más acogedor y agradable ambiente que barrio rojo… no alternamos mucho la verdad…
Para descansar, no lo hay como este simpático hotelito en el centro, no muy lejos del puerto. Donde se encuentra una como en casa.


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