Por problemas ajenos al gallinero la crónica sobre el transcurso y las pelis de Cinhomo no llegó cuando tenía que llegar, pero como ya está entre mis teclas ahí va
Una vez que ha terminado el 7º Cinhomo, aquí están las películas que más me han gustado, que como veréis son muchas. Muy buen nivel, público suficiente para casi llenar una sala en cada pase y escasa difusión en los medios locales.

GYPO- Jan Dunn. Gran Bretaña. Impresionante debut de esta directora, una cámara en mano que quiere a sus personajes y oprime al máximo al espectador, un pedazo de actriz llena de fuerza que carga con todos los problemas de su casa y de unos inmigrantes refugiados, rechazados por el país que los acoge y una bonita historia de amor prohibido. Está contada en tiempo real desde tres puntos de vista diferentes y es la primera película británica con certificado Dogma 95, ese manifiesto para “regenerar el cine” inventado por el director Danés Lars Von Trier y sus amigos, que ha dado películas muy interesantes y algún que otro bodrio. Gypo se encuentra a la altura del mejor Dogma.
SHORTBUS- John Cameron Mitchell. U.S.A. Metáfora de la insatisfacción, la soledad el escepticismo y el miedo de New York después del 11-S y el amor sin barreras de todas las formas posibles, como única vía de solución. Película muy colorista, a veces cercana a lo experimental, que a nadie dejará indiferente y donde sus muchas escenas de sexo explícito son tratadas con un gusto exquisito.
TRANSAMÉRICA- Duncan Tucker. U.S.A. Después de mucho sufrimiento y esfuerzo, la protagonista espera el último trámite para ser operada y ser mujer, pero surge un hecho clave y contradictorio para todos, que hace parar la operación. Se inicia una bonita película de carretera, donde una mujer lucha como nadie para conseguir su objetivo y lejos de evitar sus responsabilidades, éstas le hacen mucho más fuerte. Gran interpretación de Felicity Huffman. Un acierto haber recuperado esta joya.
QUINCEAÑERA- Richard Glatzer y Wash Westmoreland. U.S.A. En una comunidad mexicana de Estados Unidos, la familia se reúne para la fiesta de la quinceañera, una ceremonia como si de una boda se tratara, para celebrar el paso a mujer de la niña. La familia unida vive en medio de la doble moral y las “ovejas negras” expulsadas de la familia, son acogidas por el tío abuelo entrañable que ama y no juzga. Un trozo de vida de esta comunidad a ritmo de hip hop, reaggetón y corrido. Cine independiente de bajo presupuesto pero grande en talento.
ELECTROSHOCK- Juan Carlos Claver. España. Una grata sorpresa de está película hecha para la televisión valenciana. Un gran melodrama a lo Douglas Sirk, para contarnos una historia de amor eterno de dos mujeres mayores de edad en el año 1972 en España y como una de ellas es ingresada por sus padres, aconsejados por las fuerzas vivas del régimen, en un psiquiátrico para curarla de sus “inclinaciones” con los nefastos métodos psiquiátricos de los 70. Si al principio de la película no te pusieran que está basada en hechos reales, le hubieras acusado al guionista de excesivo y no creíble. Carmen Elías se sale y no conozco nadie mejor que Julieta Serrano entre las actrices españolas para hacer de madre bruja.
CUT SLEEVE BOYS- Ray Yeung. Gran Bretaña. Unos personajes que caen muy bien, ingleses con descendencia china, con ese toque entre lo estrafalario de china y lo novedoso de Londres, ponen los ingredientes de esta buena comedia, bastante ligera y que nos hizo reír cantidad.
LOVING ANNABELL- Katherine Brooks. U.S.A. Historia de internado, amor entre la guapa profesora de literatura y la no menos guapa alumna con un toque de rebeldía, tensión sexual durante toda la película muy bien llevada por el buen tacto de su realizadora, que te da lo justo y te deja como a ellas, con ganas de más amor.
Haré una mención especial para EL DIPUTADO- Eloy de la Iglesia. Película de 1978 que ha sobrevivido todo este tiempo e incluso ha mejorado como el buen vino, un documento imprescindible de la transición española a través de un diputado del PCE homosexual que después de salir de la clandestinidad política, tiene que entrar en la clandestinidad emocional. Una reflexión que te deja sin habla, sobre lo que tuvieron que sufrir los gays de la época.
Quería aprovechar la actualización para hacer una aclaración: El gallinero NO es un blog colectivo, pero si admite colaboraciones de amig@s que quieran expresarse en la blogosfera y no tengan blog. Aqui mando yo ¡Que para eso soy La domi!
Salud!