Ataque de salud
Pues si, queridos lectores, para acabar el mes, me ha dado un ataque de salud.
Después de los excesos, entre otros chocolateros, de estas pascuas, me he decidido a purificar cuerpo y casa. La primera medida, de la primera fase, que he tomado ha sido acabar con los remanentes (para no tener tentaciones, que conste) y hacerme con unas buenas dosis de té rojo
La segunda, proponerme muy seriamente beber como mínimo un litro y medio de H2O, si no consigo llegar a dos, que el agua últimamente ni lo cataba en estado “puro”, ahora que con lúpulo me entra de vicio. Creo que en otra vida he debido de ser camello (camella vamos…) por que si no es incomprensible que sea tan de secano.
Lo de las mascarillas purificantes y demás mandangas lo dejo para otro ataque, que con este de momento para unos días ya voy servida.

La segunda fase se la he dedicado a mis 37 ms. de mansión. He comprado flores (que veremos lo que me duran) cactus (que se me dan mejor, debe de ser por que van más con mi personalidad) y tiestos para trasplantar los verdores que se me salían ya de las macetas. Lo he puesto todo perdido de pintura (que también me ha dado por decorar los potes) tierra y barro, así que como no hay mal que por bien no venga, he tenido que pegar un buen repaso, matando dos pájaros de un tiro, pues ahora tengo el nidito como un vergel y limpio como la patena.
Si por casualidad les da a ustedes también por dedicarse a la jardinería, les recomiendo la jardinería informática, que es mucho más limpia. Pueden ustedes, desde ya, poner no una ni dos, sino 3 plantas en su PC







